Alta disponibilidad energética vs. estética corporal: ¿estamos sacrificando rendimiento por composición corporal en el deporte amateur?

Quiero abrir un debate con algo que estoy observando cada vez más en consultorio.:face_with_monocle:

Estoy recibiendo deportistas amateurs (y algunos competitivos) que entrenan 4–6 veces por semana, pero mantienen déficits calóricos crónicos porque no quieren “perder definición”. Muchos tienen miedo a aumentar hidratos, miedo a subir 1–2 kg en temporada, o asocian rendimiento con estar marcados todo el año.

Lo que veo en paralelo:

  • Fatiga persistente

  • Estancamiento en marcas

  • Lesiones recurrentes

  • Problemas digestivos

  • Alteraciones en el descanso

  • Baja libido en varones

  • Amenorrea o ciclos irregulares en mujeres

Clínicamente, muchos encajan en baja disponibilidad energética, incluso sin saberlo. Y aunque no siempre hablamos formalmente de RED-S, el cuadro se parece bastante.

Por otro lado, cuando analizamos referentes de alto rendimiento como Eliud Kipchoge, vemos que el físico no necesariamente responde al ideal “fitness de Instagram”. Sin embargo, el discurso dominante sigue estando influenciado por modelos más estéticos, como los que se asocian a figuras tipo Chris Bumstead, incluso en deportes donde la estética no determina el resultado.

Entonces abro el debate:

  • ¿Estamos normalizando entrenar en déficit todo el año?

  • ¿El deportista amateur está más condicionado por la presión estética que por la mejora del rendimiento?

  • ¿Deberíamos periodizar la composición corporal con la misma lógica que periodizamos el entrenamiento?

  • ¿Hasta dónde acompañamos el deseo estético y en qué punto intervenimos por salud y rendimiento?

Me interesa saber qué están viendo ustedes en sus consultorios o equipos.

Los leo.

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Giovanni:

Me parece muy interesante su posts y preocupaciones respecto a las prioridades en terminos de déficit calórico, definiciones y demás aspectos.

Gracias por compartir

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