¿Las redes sociales han favorecido el intrusismo en el sector del Pilates?

El auge del Pilates en redes sociales ha hecho que cada vez más personas descubran esta disciplina, pero también ha abierto la puerta a que surjan perfiles que imparten clases con una formación muy limitada o sin la experiencia necesaria.

Algunos profesionales consideran que esta exposición ha contribuido al intrusismo y a una imagen poco fiel del método, mientras que otros creen que las redes simplemente han ayudado a popularizar el Pilates y acercarlo a más personas.

¿Qué opináis? ¿Creéis que las redes sociales están beneficiando al sector o también están favoreciendo el intrusismo?

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Sí, en parte. A ver si lo puedo explicar bien y fácil:

  • Las redes sociales han facilitado que personas sin la formación adecuada se presenten como instructores de Pilates, priorizando la imagen y el número de seguidores sobre la cualificación profesional.
  • Pero al mismo tiempo, también han servido para dar visibilidad a profesionales bien formados, por lo que el reto está en que los usuarios aprendan a diferenciar entre popularidad y habilidades o competencias.

Crear una marca personal en pilates no tiene que ver sólo con el número de seguidores, sino también con que si alguien busca un instructor o profesional en pilates, tu nombre venga a la cabeza el primero.

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Efectivamente.

El Pilates tiene un origen que, dentro de las personas que lo impartimos, pocos conocen su historia y metodología. Además, en los últimos años han aparecido variantes con las que se relacionan la práctica de esta disciplina con ballet, Yoga, y otras disciplinas, incluso TRX (entrenamiento en suspensión), dando origen, por ejemplo, al Barré. Esto, como toda incursión hacia lo desconocido, por falta de formación, o bien de experiencia, puede ser contraproducente, una persona que asiste a nuestra clase de Pilates, puedes acostumbrarse a nuestra metodología, pero el Pilates de Lucia, puede no ser el mismo que el Pilates de Santiago, o de Luis. Las redes sociales juegan un rol contraproducente en la actividad física, “todos sabemos hacer todo”.

Muy interesante tu propuesta!

Estoy totalmente de acuerdo con la importancia de conocer el origen y los principios del método antes de incorporar elementos de otras disciplinas. Al final, que una propuesta utilice ejercicios de Pilates no significa necesariamente que siga la metodología Pilates en sentido estricto.

Creo que precisamente ahí está uno de los grandes retos actuales: diferenciar entre una adaptación o fusión de disciplinas y una práctica que mantiene los principios fundamentales del método. Las redes sociales han facilitado muchísimo el acceso a información sobre ejercicio, pero también han generado esa sensación de que cualquier persona puede enseñar cualquier disciplina sin una formación específica.

Y esto no ocurre únicamente con Pilates. En entrenamiento de fuerza, movilidad, nutrición o readaptación también encontramos continuamente ejercicios o recomendaciones que se viralizan sin explicar para quién están indicados, cuál es su objetivo o qué evidencia los respalda.

De hecho, en Mundo Entrenamiento intentamos precisamente abordar el ejercicio y la actividad física desde una perspectiva más divulgativa y basada en la evidencia, analizando tanto los beneficios como las limitaciones de determinadas prácticas.

Al final, creo que la cuestión no debería ser tanto “¿este ejercicio es Pilates?”, sino “¿por qué lo utilizamos, qué objetivo perseguimos y tenemos la formación necesaria para aplicarlo correctamente?”. Ahí es donde realmente empieza la práctica profesional.

Estoy bastante de acuerdo contigo, a nivel de pilates y yoga, las redes sociales están haciendo mucha pupa porque lo se vende no es ni pilates ni yoga, es postureo puro y duro.

Todo el mundo se cree preparado para dar clase. Todo el mundo se cree que puede practicar pilates y/yoga y hacer cosas que no pueden ni deben por su condición física.

Es una pena la verdad, porque se pierde la esencia de la disciplina